¿Cómo se Sabe si un Lunar es Maligno?

Marzo 19, 2020


Un Lunar Maligno Evaluado por un Dermatólogo en Bogotá¿Sabes diferenciar entre un lunar normal y un Lunar Maligno? Si no lo sabes, te invito a continuar leyendo este articulo.

Un tumor maligno, como el melanoma, es una de las principales causas de las consultas a un dermatólogo . Es importante detectar a tiempo un lunar maligno, ya que lamentablemente muchas personas lo descubren demasiado tarde.

Esto se debe a que todos tenemos un promedio de 40 lunares, muchos de ellos nos han acompañado desde el nacimiento y a veces son tan pequeños que nos damos cuenta hasta que somos adultos. Otros aparecen a lo largo de la vida y no les prestamos importancia, sin embargo, alguna de estas manchas puede derivarse en un lunar maligno sin darnos cuenta.

La probabilidad de tener un lunar maligno, aunque es baja, jamás debe ser subestimada, de hecho, los datos más recientes de la Liga Colombiana Contra el Cáncer señalan que 35.867 personas en el país sufren de algún tipo de cáncer, de las cuales 1.188 (3,31 %) corresponden al melanoma, y de estos últimos casos fallecen anualmente alrededor de 226 personas como consecuencia de esta enfermedad. Es momento de revertir estas cifras de mortalidad y la mejor forma comenzar es aprendiendo a reconocer un lunar maligno.

Pero antes de hablar sobre el lunar maligno, voy a explicar primero qué es un lunar sano y sus características, causas de un lunar maligno, cómo diferenciar un lunar normal de un lunar maligno, cuáles son sus tratamientos y prevención.

¿Qué es un Lunar?


Un lunar es un tipo de Mancha en la Piel que se forma por una acumulación de melanina , que es el pigmento oscuro responsable del color de la piel y pelo, y que además nos protege de los rayos UV principalmente provenientes del sol. La melanina nace en unas células llamadas melanocitos, que se encuentran en la capa más externa de la piel y en los folículos pilosos. Dependiendo de los factores genéticos, principalmente asociados a la raza, la producción de melanina varía entre las personas, lo que significa que a mayor cantidad de melanina, más oscuros son la piel y pelo, y viceversa.

Pero los lunares aparecen en cualquier persona sin importar si son de piel oscura o no, solo que son más visibles en las personas de piel clara. La mayoría de los lunares (nevus) son de forma redonda u ovalada, son de color marrón oscuro o negro y algunos presentan relieve, textura y pelos.
Los lunares son benignos por naturaleza y no representan ningún tipo de peligro para la salud, pero a algunas personas no les gustan por cuestiones estéticas y recurren a una Resección de Lunares . Es normal que aparezcan lunares a lo largo de la vida, pero si se observan cambios repentinos en algunos de ellos pudiera ser un lunar maligno, el cual debe ser atendido inmediatamente.

¿Causas y Factores de Riesgo de un Lunar Maligno


Un lunar maligno se produce cuando el proceso de creación de formación de melanina (melanogénesis) en un lunar se sale de control y comienza a replicarse hacia otras células, dando paso al lunar maligno.

Hay muchas causas y factores de riesgo asociados al lunar maligno, pero las más comunes son la exposición excesiva al sol y predisposición genética a través de la herencia, es decir, que aquellas personas con familiares que han sufrido de cáncer de piel deben realizarse exámenes periódicos con un médico especialista en dermatología clínica.

Cualquier persona puede desarrollar un lunar maligno, pero de acuerdo con las estadísticas se ha observado una mayor frecuencia en mujeres, personas entre 40 y 50 años, personas de piel clara, quienes se han expuesto al sol durante muchos años y aquellas personas que viven con alguna condición de inmunodepresión, como el VIH, trasplante de órganos, leucemia, linfomas, etcétera. Asimismo, quienes ya hayan sufrido de melanoma tienen mayores riesgos de recaer. En cuanto a las zonas del cuerpo más propensas para desarrollar un lunar maligno, se ha observado mayor tendencia en manos, brazos, pies y piernas, es decir, las zonas de mayor exposición al sol, sin embargo, un lunar maligno puede desarrollarse en cualquier parte del cuerpo.

Lunar en la Piel

¿Diferencias Entre un Lunar Normal y un Lunar Maligno


Es importante saber diferenciar entre un lunar normal y un lunar maligno. Lo primero que debes hacer es tratar de identificar los lunares que tienes en tu cuerpo, incluso pide ayuda a alguien de tu confianza que revise aquellos lunares que están fuera del alcance de tu vista.

La Sociedad Americana del Cáncer nos ofrece un método sencillo para identificar un lunar maligno, que es conocido como la Regla del ABCDE:

• A de Asimetría: un lunar normal es simétrico, bien sea de forma redonda u ovalada, en cambio un lunar maligno tiene forma asimétrica o irregular.
• B de Borde: un lunar normal tiene bordes bien definidos y diferenciados del resto de la piel, mientras que un lunar maligno tiene bordes irregulares y de apariencia dentada.
• C de Color: un lunar normal tiene un solo color definido, mientras que el lunar maligno puede presentar varios colores o tonalidades de un mismo color.
• D de Diámetro: la mayoría de los lunares normales no miden más de 6 milímetros de diámetro, en cambio un lunar maligno muchas veces supera ese tamaño, aunque en ocasiones puede ser menor.
• E de Evolución: un lunar normal mantiene un mismo aspecto, mientras que un lunar maligno cambia de forma, tamaño, aspecto, etcétera.

También hay otros síntomas que deben ser tomados en consideración para detectar un lunar maligno: ulceración difícil de sanar, sensación de dolor o picor en el lunar, propagación de manchas en el área cercana al lunar maligno, enrojecimiento o hinchazón en la zona circundante al lunar maligno, exudación, sangrado o descamaciones. La Sociedad Americana del Cáncer muestra una galería de fotos de diversos tipos de lunar maligno que te puede servir de apoyo.

Si ves estas características en alguno de tus lunares, no intentes removerlo por tus propios medios, ya que una mala praxis puede dispersar las células cancerosas hacia otros órganos. Lo recomendable es que acudas a mi consultorio, en donde realizaré algunos exámenes confirmatorios y si resultan positivos entonces iniciaríamos los protocolos para la remoción del lunar maligno.

¿Diagnóstico y Tratamientos de un Lunar Maligno


Luego de la exploración visual, se pueden practicar algunas pruebas para detectar si hay presencia de células cancerosas, algunas de ellas son mapeos de ganglios linfáticos, tomografía computarizada, imágenes por resonancia magnética y análisis de sangre. Si en alguna de estas pruebas aumentan las sospechas de un melanoma, se realiza una biopsia al tejido a través de un microscopio para determinar si hay o no presencia de células cancerosas.

Dependiendo del tipo, tamaño y grado de avance del lunar maligno, el médico cirujano procederá a alguno de los siguientes tratamientos (incluso una combinación de varios):

El pronóstico de supervivencia es directamente proporcional al tamaño y grado de avance del lunar maligno. Si se encuentra en Fase 1, las probabilidades de supervivencia es de 95 %, pero si es Fase 4 (metástasis) la probabilidad de supervivencia se reduce al 5 %, ya que el tumor ha afectado otros órganos. De ahí radica la importancia de observar muy bien tus lunares y de una oportuna evaluación médica.

¿Prevención de un Lunar Maligno


Hay factores que reducen el riesgo de tener un lunar maligno, sobre todo si está asociado a la exposición continua al sol. Veamos algunos de ellos:
En conclusión, ante un lunar maligno no debes dejar pasar el tiempo. Si observas que alguno de tus lunares ha cambiado de color, forma o manifiesta sensación, te invito a que acudas inmediatamente a mi consultorio para descartar la presencia o no de un lunar maligno. En mi consultorio cuento con los tratamientos de última generación para tu recuperación.

No esperes a que aparezca un lunar maligno en la piel, lo más recomendable es mantener una evaluación dermatológica periódica. Solo tienes que llamarme al Dr. Luis Fernando GonzálezHtml o dejar tus datos en el formulario de contacto para reservar una cita. ¡Te atenderé con mucho gusto!